DÍAS BLANCOS, DÍAS NEGROS

2 dic. 2013

La última vez que estuve en Madrid, mientras comía con mis padres, estuvimos hablando de la libertad. Nosotros somos así, entre copa y copa de vino, nos da por arreglar el mundo. Por otra parte, y pensándolo bien, no hay mundo más bonito que el que surge tras beber un buen vino. Mientras mi padre me iba diciendo lo libre que se sentía en su vida y yo le iba rebatiendo punto por punto sus argumentos, mi madre nos miraba pensando que nos había sobrado la última copa. Después volví a Londres, y ya sin vino de por medio, seguí pensando en la poca libertad que nos queda incluso en las cosas más absurdas de nuestra vida. Sin embargo, no todo está perdido. Hay una libertad maravillosa que nadie te puede quitar, aunque se requiere valentía para practicarla. Es la libertad de sentir. Ser libre para sentir miedo, alegría, amor, nervios, soledad, pasión, euforia; y ser libre para decirte a ti mismo que eso es lo que estás sintiendo. No hay libertad más tuya que sentir como sientes, y esa, además, será tuya para siempre. 


Imágenes: Maku Quiñones

Coat: Zara
Shoes: TopShop



3 comentarios:

  1. Sea quien sea quién te hace esas fotos la verdad es que quedan muuy bonitas, aunque la modelo hace mucho, claro.... La libertad individual para poder elejir como sentirse es, claro, fundamental en la vida. Como aceptarse a uno mismo para empezar a vivirla,....ó como la música, también fundamental para vivir.

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  2. Muy bonito tu texto, aunque yo añadiria tambien la libertad de interpretar o hacer lectura de lo que sentimos porque de ello sacaremos una lectura tan valiosa que es capaz de guiar nuestros pasos hacia aquello que queremos, y en la medida que lo aceptemos, cada vez seremos un poquito mas libres.

    Fdo: una admiradora de Villacarrillo

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  3. Qué bien leerte de nuevo!!!porque ahora que llegó el invierno...echaba de menos este sol...

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